ROBLE DE BEHITIKO LANDA
Roble monumental con tronco hueco y gran altura, declarado Monumento Natural en 1991, destaca por su vitalidad, antigüedad y dimensiones excepcionales.
Este roble monumental continúa sorprendentemente activo: cada año desarrolla nuevos brotes y produce bellotas, lo que demuestra su buena vitalidad a pesar de su avanzada edad. Aunque no se conoce con exactitud cuántos años tiene, el gran grosor de su tronco confirma que se trata de uno de los robles más antiguos de Navarra.
Catalogado como Monumento Natural (MN.09), presenta unas dimensiones excepcionales. Su tronco alcanza 3,05 metros de diámetro en la base y 2,75 metros a 1,30 metros de altura. El árbol mide más de 29 metros de altura y su copa se proyecta ampliamente, con unas dimensiones aproximadas de 18 por 17,80 metros.
Se trata de un roble viejo con un tronco imponente y una copa relativamente escasa. Por su forma, se cree que fue podado en el pasado, una práctica tradicional similar a la realizada en otros robles monumentales de la zona. El tronco está casi completamente hueco y presenta una gran grieta lateral, rasgos habituales en árboles de esta edad.
A pesar de estas características, su estado sanitario general es bueno. Aunque algunas ramas están secas, una parte importante de la copa se encuentra sana y activa. Por sus extraordinarias dimensiones, su antigüedad y su forma poco habitual, este roble fue declarado Monumento Natural en 1991, convirtiéndose en un valioso testimonio del patrimonio natural y cultural del territorio.
Catalogado como Monumento Natural (MN.09), presenta unas dimensiones excepcionales. Su tronco alcanza 3,05 metros de diámetro en la base y 2,75 metros a 1,30 metros de altura. El árbol mide más de 29 metros de altura y su copa se proyecta ampliamente, con unas dimensiones aproximadas de 18 por 17,80 metros.
Se trata de un roble viejo con un tronco imponente y una copa relativamente escasa. Por su forma, se cree que fue podado en el pasado, una práctica tradicional similar a la realizada en otros robles monumentales de la zona. El tronco está casi completamente hueco y presenta una gran grieta lateral, rasgos habituales en árboles de esta edad.
A pesar de estas características, su estado sanitario general es bueno. Aunque algunas ramas están secas, una parte importante de la copa se encuentra sana y activa. Por sus extraordinarias dimensiones, su antigüedad y su forma poco habitual, este roble fue declarado Monumento Natural en 1991, convirtiéndose en un valioso testimonio del patrimonio natural y cultural del territorio.
ROBLE DE KISULABE
Árbol monumental con ecosistema propio, refugio de fauna diversa. Destaca por su gran diámetro y valor ecológico, ofreciendo una experiencia única y educativa.
ROBLE DE BEHITIKO LANDA
Roble monumental con tronco hueco y gran altura, declarado Monumento Natural en 1991, destaca por su vitalidad, antigüedad y dimensiones excepcionales.