ESTACIÓN DE LEITZA

ESTACIÓN DE LEITZA

Antigua estación ferroviaria con arquitectura tradicional, ofrece un vistazo al pasado industrial y ferroviario, destacando su patrimonio histórico y cultural.
El edificio de la antigua estación es un buen ejemplo de la arquitectura ferroviaria tradicional de Navarra y constituye hoy un interesante punto de visita. Se trata de una estación de primera clase, de planta rectangular (aproximadamente 20 x 7 metros) y dos alturas, con tejado a dos aguas. Está construida en piedra gris, con detalles de ladrillo rojo en las esquinas y en los marcos de puertas y ventanas, un estilo característico de muchas estaciones navarras. En la planta baja se encontraban los principales espacios de uso público: la oficina de atención al viajero, con despachos y ventanilla de billetes, la sala de espera, los lavabos y un almacén de equipajes que posteriormente se transformó en cantina. En la primera planta se situaba la vivienda del jefe de estación, lo que refleja la importancia y actividad que tuvo este enclave ferroviario. El andén contaba además con una marquesina que protegía a los viajeros. Junto al edificio principal se conserva el antiguo almacén de mercancías, de una sola planta y tejado a dos aguas, situado en el muelle de carga. Al otro lado de la vía se localizaban las instalaciones técnicas, como el depósito de locomotoras y la cochera, equipadas con vías de maniobra, un puente giratorio para locomotoras y depósitos de agua. Este conjunto ferroviario permite al visitante comprender el funcionamiento de una estación histórica y su papel clave en el transporte de viajeros y mercancías, constituyendo un valioso testimonio del patrimonio industrial y ferroviario de la zona.